Una publicación de
www.oratorianet.com

rspo45
 11 KB

 

Quiero un ejemplo de discurso
©Miguel Ángel Ruiz Orbegoso

Hablando en lenguaje fácil de entender, un discurso es un razonamiento. Puede realizarse por escrito o hablando. Y tal como un discurso escrito además puede publicarse, un discurso hablado puede exponerse ante un auditorio.

El discurso que se expone ante un auditorio puede asumir diferentes estilos. Por ejemplo, si es un monólogo, es decir, nadie hará preguntas ni comentarios, se queda con el nombre de discurso. Solo habla la persona que expone. En cambio, si hay diálogo con el auditorio, se trata de una conferencia, la cual también puede asumir diferentes estilos. Por ejemplo, la puede presentar una sola persona, en cuyo caso se queda con el nombre de conferencia; o pueden presentarla por varias personas, en cuyo caso se podría denominar, según el caso, como simposio, mesa redonda o panel.

Las conferencias también pueden incluir más que el simple diálogo con el auditorio, como cuando se requiere una participación más intensa, como, por ejemplo, el taller de trabajo, cuya finalidad es capacitar en cinco etapas: Preparación, explicación breve, demostración, práctica y evaluación.

Ejemplo de discurso

Un discurso o razonamiento que se expone ante un auditorio tiene tres partes: Introducción, desarrollo y conclusión. La introducción sirve para despertar la curiosidad en el desarrollo; el desarrollo sirve para explicar el asunto que nos interesa, presentando razones, motivos, pruebas, evidencias, testimonios, referencias, estadísticas, casos, anécdotas, historias, documentos, videos, diapositivas, escenificaciones, dramatizaciones y otros recursos; y la conclusión sirve para resumir el punto principal, lo que motivó el discurso, y mover a acción mediante decirle al auditorio lo que se espera de él, prometiéndole un beneficio. Veamos un ejemplo de discurso:

INTRODUCCIÓN

¡Amigos! El 11 de setiembre de 2001 pasó a la historia cuando dos aviones secuestrados fueron estrellados contra las torres del World Trade Center de Nueva York.

DESARROLLO

Omar Rivera, ciego durante 15 años, trabajaba en el piso 71° de la Torre 1 e ignoraba lo que ocurría. De repente, Salty, su fiel perro guía labrador, lo apremió tanto que lo alistó inmediatamente.

Ambos descendieron, escalón por escalón, hasta el primer piso, poniéndose a salvo de lo que sobrevendría unos minutos después. Como sabemos, las torres se desplomaron.

CONCLUSIÓN

¡Por eso! Refuerza tu motivación aferrándote a un deseo, y derrota a la frustración. Acuérdate de Omar, que bajó 71 pisos de un edificio gigantesco que se consumía en llamas, en medio de la gritería desesperada de miles de personas y de la silenciosa oscuridad de su ceguera.

Analiza los pasos de una preparación eficaz

Imaginemos cómo preparaste el discurso. Pensaste: "Me han pedido que prepare una oratoria (un discurso). Me han dado minuto. Me han dicho que sea motivador y persuasivo. ¿Qué digo? ¿Cómo lo digo? ¿Por dónde comienzo? Mmmm, en http://www.oratorianet.com/oem.html, sección Emergencia, me sugieren siete pasos. Veamos.

Paso 1: Fijaré el objetivo de mi discurso

Quiero que mis oyentes enfrenten con valor la adversidad y usen la frustración para darse un impulso en vez de dejarse inmovilizar por ella.

Paso 2: Le pondré un título dinámico y atractivo

Inspirándome en mi objetivo, lo denominaré: "Usted puede derrotar a la frustración".

Paso 3: Decidiré cómo terminaré de hablar, la conclusión

Teniendo el objetivo y el título en mente, los convertiré en una conclusión eficaz proponiéndoles tomar una acción constructiva (reforzar su motivación) y prometerles un beneficio (derrotar a la frustración y salir adelante, aun en medio de las peores circunstancias). Lo diseñaré para unos 5 segundos.

Paso 4: Ordenaré el desarrollo

Ordenaré mis ideas en dos partes. En la primera parte contaré algo interesante que sucedió, y en la segunda, ilustraré la importancia de aprovechar una oportunidad en medio de una situación desesperada, para que de ninguna manera se dejen inmovilizar por la frustración. Lo diseñaré para unos 50 segundos.

Paso 5: Planificaré mis primeras palabras, la introducción

Brevemente despertaré la curiosidad saludando y diciendo cuándo, qué, cuántos, cómo y dónde ocurrió un hecho aleccionador. Le dedicaré unos 5 segundos.

Paso 6: Ensayaré las diferentes partes por separado

Practicaré el discurso, primero la conclusión, luego el desarrollo y finalmente la introducción, procurando asimilar las diferentes partes hasta poder hacerlo sin leer mis apuntes, podándolo hasta lograr un artículo de un minuto de duración. Imaginaré vívidamente todos los detalles. En la práctica tal vez termine dedicándole unos 10 segundos a la introducción, 15 a la conclusión y 35 al desarrollo.

Paso 7: (Opcional) Lo redactaré palabra por palabra

Una vez asimilado perfectamente su contenido, es decir, cuando pueda decirlo sin atascarme ni leer ningún papel, comenzaré a redactarlo palabra por palabra y seguiré puliéndolo hasta la satisfacción.

"¡Ajá! Siguiendo una técnica el trabajo ha sido más fácil. Me ha causado placer y he sentido mucha seguridad interior para hablar con pasión controlada.

"Espero que el ejemplo arriba expuesto me ayude con mis discursos en el futuro. Recordaré que Oratorianet solo es una ayuda para preparar mis discursos, y que de ninguna manera 'me hará la tarea'. La idea es que aprenda a valerme por mis propios medios utilizando mis recursos disponibles, ¡como Omar Eduardo Rivera, que se valió de Salty!"

Más información
___
www.oratorianet.com