Autoayuda y asesoramiento personalizado en oratoria por Internet


La publicidad nos presenta un panorama maravilloso. Pero la verdad es que la ansiedad, la desilusión, el desaliento y la decepción están a la orden del día. ¡Es como la contaminación ambiental! Pareciera que la frustración moldeara al mundo moderno. En un par de segundos tu vida podría cambiar drásticamente (una baja calificación, un despido, un diagnóstico médico inesperado, una cruel amenaza, un accidente grave, el deceso de alguien que amas entrañablemente, ¡o todo junto!). Es cuando la motivación se va al piso. Pero la buena noticia es que también puede devolvernos al camino y ponernos en acción nuevamente. Si prestas atención a las biografías de quienes sobresalieron por realizar algún proyecto que benefició a la humanidad, notarás que siempre hubo una fuerte motivación tras sus esfuerzos. ¡Y no es raro descubrir que lo hicieron después de una terrible crisis personal! 

No podemos negarlo. Sea que nos sintamos muy tristes y deprimidos, o muy alegres y eufóricos, de una u otra manera dependemos de la motivación y de los incentivos. Sobre todo cuando vemos cómo algunos acaban resbalando por las empinadas supercarreteras de la competitividad sufriendo aparatosos desaciertos sin nada que los consuele. Recuerda: No basta con hacer pensar a tus oyentes. Cualquiera puede hacer eso. ¡Lo importante es impulsarlos a actuar en la dirección correcta! ¿Cómo? Sintonizando con sus necesidades más importantes con empatía y ofreciéndoles opciones, ideas, sentimientos, beneficios e incentivos que los motiven. ¡Nadie rechaza un buen incentivo!

Aquí hallarás motivación e incentivos todo el año, todos los días y en el momento que más lo necesites. ¿Algo te preocupa? ¿No puedes dormir? ¡Invierte tu insomnio en Oratorianet.com y Oratorianetmovil y sácale provecho a la noche navegando por nuestros artículos! Quizás te salgan ojeras. ¡No importa! Verás que después de haber tenido un mejor día, la noche siguiente dormirás como un bebé, generando ideas nuevas e increíbles durante un sueño profundo y reparador. Y si no se te ocurren esa noche, será a la noche siguiente. Si otros lo han logrado un día a la vez, sin duda tú también hallarás más de una manera de salir adelante. ¡Vamos! ¡Resucita!