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Impostar
consiste en colocar los órganos de la voz de modo que el sonido se
proyecte agradablemente, sin vacilación ni temblores hasta la última
fila del auditorio. Aunque en la antigüedad la practicaban los
cantantes, actores, oradores y maestros para que el mensaje se oyera
con claridad, así como para protegerlos del daño ocasionado por el uso
constante, el descubrimiento del micrófono la hizo opcional. Hoy en día
casi cualquier persona puede hacer una exposición brillante sin
necesidad de recurrir a la impostación vocal, porque existe el
micrófono. Por otro lado, aparte del beneficio físico, es un hecho
demostrado que los locutores que cultivan su voz suenan mejor que los
que la descuidan.
Como
sucede con cualquier disciplina, los ejercicios siempre ayudan a
mejorar las habilidades. Si uno practica ejercicios de matemáticas,
puede afinar su mente para realizar cálculos cada vez más complicados.
Si practica ejercicios aeróbicos, puede llegar a rendir mucho más
físicamente que una persona promedio. Asimismo, si uno practica
ejercicios para la voz, aunque solo sea para mejorarla un poco, puede
sacarle más provecho en sus discursos y presentaciones, porque sonará
vigorosa, equilibrada, agradable al oído y culta.
Aunque
Oratorianet no promueve los ejercicios de impostación, porque no la
considera imprescindible, sí recomienda algunos ejercicios mínimos de
respiración y resonancia para ayudar a la voz a sonar más intensa,
calmada, agradable y educada. De todos modos, en caso de que una
persona decida aprender técnicas de impostación, sugerimos que se
lleven a cabo progresivamente y bajo la supervisión de un especialista,
porque los órganos de la voz reciben la contribución del diafragma,
músculo que funciona como un fuelle para expulsar el aire de los
pulmones, el cual podría experimentar problemas si se lo ejercita indiscrimindadamente o sin
alguna precaución.
Para
nosotros, el volumen, la velocidad, el tono y la pronunciación son los
cuatro aspectos de la voz que han de mejorarse para sonar intensa,
calmada, agradable y educada, y para lograrlo creemos que es
innecesario tomar un curso de impostación. En la mayoría de los casos
basta con realizar algunos de los mencionados ejercicios. Si tienes la
suscripción a la Separata de Las 4 Leyes, hallarás información
pertinente en los archivos 1 y 3. Y si quieres indagar respecto a
instituciones que ofrecen cursos profesionales de impostación vocal,
puedes teclear IMPOSTACIÓN VOCAL o IMPOSTACIÓN DE LA VOZ en un buscador
como Google o Yahoo.
Aunque
Oratorianet no recomienda ningún curso, método o institución en
particular, deja que sus lectores averigüen y decidan por sí mismos en
cuanto a si uno de estos les conviene. En todo caso, si todavía quieres
ir más allá de los ejercicios sencillos, te recomendamos consultar
primero con un otorrinolaringólogo o especialista en foniatría y
pedirle recomendaciones específicas que contemplen tus propias
limitaciones físicas.
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